MEMORIAS DE UN MINISTRO COMUNISTA DE LA REPÚBLICA

MEMORIAS DE UN MINISTRO COMUNISTA DE LA REPÚBLICA

Editorial:
EDITORIAL RENACIMIENTO, S.A. (SEVILLA)
Año de edición:
Materia
HISTORIA
ISBN:
978-84-17550-70-7
Páginas:
280
Encuadernación:
Rústica
Colección:
BIBLIOTECA DE LA MEMORIA
17,90 €
IVA incluido
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Las memorias de Vicente Uribe Galdeano (1902-1961) constituyen un relato de vida que se funde con la del propio Partido Comunista del que fue uno de sus máximos dirigentes. Uribe perteneció a aquella generación española que cabalgó sobre la ola de la tempestuosa primera mitad de la centuria, la época marcada por los fulgores de la revolución de Octubre, las tinieblas del fascismo, la convulsión de dos guerras agónicas –la de España y la mundial–, el túnel de la dictadura franquista y la glaciación estaliniana. Gentes que se hicieron a sí mismas en el fragor de la lucha política; que depositaron sus esperanzas de justicia social en lo que parecía el anuncio de un cambio de era; que apostaron por una España que pugnaba por superar un pasado aherrojado por el caciquismo, la superstición y el cuartelazo; gentes, en definitiva, que se vieron enfrentadas a asumir responsabilidades trascendentales en el contexto de una guerra en la que todas la contradicciones heredadas –sociales, políticas, culturales– explosionaron como en la colisión de dos estrellas de neutrones, dejando tras de sí un enorme agujero negro del que la sociedad española tardó décadas en empezar a escapar.


Vicente Uribe (Sestao, 1902-Praga, 1961). Metalúrgico, dirigente del Partido Comunista en Vizcaya en la década de 1920 y miembro del Buró Político desde 1932. Asumió la cartera de Agricultura en el primer gobierno de Largo Caballero (septiembre de 1936) y la mantuvo en los sucesivos gabinetes de Juan Negrín (mayo de 1937-marzo de 1939), siendo el único de los dos ministros comunistas que conservó su cargo durante todo el periodo de la guerra. Exiliado en México, París y Praga, fue prácticamente el máximo dirigente del PCE entre 1948 y 1954 por ausencia de Dolores Ibarruri, convaleciente en Moscú. Tras la muerte de Stalin, fue objeto de críticas por parte de los elementos más jóvenes (Santiago Carrillo, Fernando Claudín e Ignacio Gallego) que forzaron su caída en 1956. Enfermo y entregado a la redacción de sus memorias, murió en Praga en 1961.

Almudena Doncel López es Licenciada en Filología Hispánica y Máster en Dialectología. Profesora de Lengua Castellana y Literatura en Enseñanza Secundaria.

Fernando Hernández Sánchez es Doctor en Historia Contemporánea. Profesor de Didáctica de las Ciencias Sociales (Universidad Autónoma de Madrid) y de Enseñanza Secundaria.